Carretilla elevadora diésel en almacén
6 cosas a tener en cuenta antes de comprar

una carretilla elevadora

El momento en que decides que vas a asumir la inversión de comprar una carretilla elevadora es clave para el desarrollo de tu negocio, su rentabilidad y productividad. Y aunque parezca la compra de un elemento o herramienta más para la realización del trabajo en tu almacén, es una decisión que debe ser muy sopesada.

Antes de tomar la decisión de comprar una o más carretillas elevadoras con las que equipar tu instalación logística, deberás hacerte dos preguntas. Y, cuando ya hayas decidido que vas a realizar dicha adquisición, tendrás que plantearte otros factores elementales para su elección.

En esta entrada de blog vamos a analizar los 6 elementos más importantes que debes tener en cuenta antes de comprar una carretilla elevadora.

Igualmente, no pierdas de vista la importancia de las valoraciones posteriores. Hay numerosos aspectos a valorar tras la compra de una carretilla elevadora y que también te ayudarán a mejorar.

Elementos a tener en cuenta antes de comprar una carretilla elevadora

Como hemos destacado, la compra de una carretilla es una de las decisiones más importantes para la garantía de una operativa 10 en tu almacén, tanto teniendo en cuenta el coste que va a implicar en su inversión inicial y a lo largo de su vida útil, como en términos de beneficios, tiempo, productividad y costes.

Por ello, vamos a poner sobre la mesa, antes de nada, los dos aspectos que debes empezar a valorar.

1. El tipo de operativa que desarrollas

El primer paso, por obvio que parezca, para tomar una decisión tan compleja como esta, es pensar en tu operativa, porque no será lo mismo si el manejo de materiales que vas a realizar se efectúa en exterior (donde es indiferente, pero siempre es mejor utilizar una térmica) o interior (donde solemos recomendar una carretilla eléctrica).

Tampoco puedes desatender factores como el espacio del que dispones en tu almacén y los metros de altura a los que vas a necesitar manejar dicha mercancía.

Este segundo factor será determinante, puesto que marcará un tipo u otro de carretilla. Tendrás que valorar su flexibilidad o rigidez y la capacidad de la máquina para operar en zonas de difícil acceso o pasillos estrechos, donde el operario va a necesitar maniobrar. Cada milímetro cuenta.

Igualmente, tienes que tener en cuenta el tipo de material, el tamaño de la carga que vas a manejar e incluso la altura de la misma.

Cuanto más preciso seas en términos operativos, más vas a conseguir ajustar lo que buscas a lo que realmente necesitas, evitando altos costes innecesarios que no vas a poder aplicar en tu intralogística o escatimar excesivamente en otros aspectos que pueden ser cruciales para el rendimiento de tu flota.

2. Análisis de la carretilla que necesitas

Puedes echar la vista atrás para analizar la maquinaria que tienes actualmente o la que has tenido en otras ocasiones. Esto te servirá para detectar problemáticas en las que tu carretilla no te daba soporte o, por el contrario, identificar aquellos elementos que necesitas en un equipamiento así porque ya sabes que funcionan.

En cuanto a este análisis, muy enfocado en el objetivo de tu nueva carretilla, tienes que tener en cuenta la cantidad de turnos y horas de trabajo que vas a necesitarla a pleno rendimiento, sus sesiones de carga (en caso de decantarte por una carretilla eléctrica) y el número de conductores con los que cuentas.

Además, el análisis de la carretilla perfecta también va a pasar por hacer un reconocimiento de costes. Deberás ver el coste de la inversión inicial que vas a realizar, con el fin de ajustar al máximo posible dicho gasto y no dejar de lado la rentabilidad de tu actividad.

Tendrás en cuenta asimismo un coste asociado al mantenimiento y a un seguro o paquete de servicio técnico, que en algunos casos irá asociado a la compra de la carretilla elevadora y en otros será un extra a añadir. Eso dependerá del proveedor con el que decidas trabajar.

Por otro lado, el gasto que vas a tener que asumir en posibles reparaciones, puesto que, según el tipo de máquina y la compañía con la que contrates este servicio, podrás sufrir más o menos averías.

Y, por último, deberás tener en cuenta el coste asociado al combustible o instalación de áreas de carga que va a necesitar dicha carretilla ya que te servirá para detectar si te conviene más una carretilla diésel, gas, eléctrica, térmica, etc. En cualquier caso, siempre es más recomendable complementar tu análisis con el estudio energético que el proveedor te realice. No dejes de buscar diferentes opciones y comparar.

A continuación, te recomendamos que pongas el foco en cuatro aspectos fundamentales que debe tener la carretilla elevadora elegida. Todos ellos son perfectos para cualquier tipo de operativa, con lo cual, no tendrás la necesidad de pensar si son o no aplicables a tu tipo de actividad.

Una vez has pasado a la segunda fase de la decisión, has analizado tu operativa y puesto sobre la mesa los costes que vas a tener con la adquisición de una carretilla elevadora, el siguiente paso es valorar elementos inherentes a la máquina y que te recomendamos que tengas en cuenta para que la experiencia y el rendimiento no decaigan.

Así, te presentamos cuatro elementos fundamentales que debe tener cualquier carretilla para que obtengas un mínimo de resultados:

Ergonomía

Si hay un elemento crucial a la hora de elegir una carretilla, ese es la importancia del conductor. Él es realmente quien va a realizar el trabajo y necesitas garantizar una comodidad, la eliminación de la fatiga y su seguridad. Solo así vas a conseguir una simbiosis perfecta máquina-operario.

La ergonomía de una carretilla va en la disposición de sus elementos y, en definitiva, en la capacidad de ofrecerle un habitáculo de calidad que no ponga en peligro ni su rendimiento ni su integridad física, pero también tiene en cuenta la capacidad del fabricante para ofrecer un diseño amplio, cómodo y con máxima visibilidad periférica.

El principal inconveniente de la ergonomía es que variará en función de las dimensiones y métodos de trabajo de cada persona, por lo que, al final, la clave de una carretilla elevadora ergonómica es la personalización. Deberás buscar una gama de carretillas elevadoras flexible que te permita un amplio abanico de posibilidades de adaptación para el conductor.

Mantenimiento y eficiencia

El sueño de cualquiera es conseguir una carretilla que le dé los mínimos problemas técnicos y de averías y capaz de ser 100% eficiente. Y aunque parezca una utopía, sí existen carretillas elevadoras capaces de ofrecer un rendimiento altísimo y a cambio no necesitan ni largas sesiones de carga ni mantenimientos frecuentes. La elección de la solución energética que más se adapte a tu operativa supondrá un aumento de la productividad, además de reducir la huella ecológica producto de nuestra actividad.

Si lo que necesitas es una carretilla eficiente y ser capaz de reducir su mantenimiento, fíjate en que tenga un diseño optimizado del chasis y de la cabina para obtener la mejor visibilidad posible, lo que se traducirá además en un puesto de trabajo cómodo y ergonómico. Además, un avanzado concepto de mástil para una máxima seguridad en la manipulación de cargas y conexión digital en red para un mantenimiento sencillo, la convertirá en una carretilla que eleva la productividad a su máximo exponente.

Seguridad

Estamos acostumbrados a considerar el trabajo de almacén como de alto riesgo y los accidentes en el tráfico interno son todavía cotidianos, pero eso no implica que no debamos pensar en alternativas para cambiarlo.

No olvides fijarte especialmente en la garantía de la seguridad tanto para los operarios, como para los materiales.

Al manipular mercancías en el interior de contenedores o camiones, ya sea en naves o al aire libre, los operarios a menudo tienen que trabajar en condiciones de iluminación insuficientes. Por ello, te recomendamos que pongas un interés especial en carretillas elevadoras con sistemas de seguridad incorporados y soluciones de alerta e iluminación a la altura de la situación.

Garantizar una máxima visibilidad puede salvar vidas.

Digitalización

Finalmente, cabe destacar un factor todavía prematuro para muchas marcas, pero crucial. El proceso de transformación digital que se está viviendo a escala empresarial e industrial no nos deja opción y nos empuja a una realidad conectada que también afecta a los almacenes.

Si lo que buscas es una carretilla que tenga un buen rendimiento, no está de más que puedas saberlo a cada paso que das.

Actualmente existen numerosos sistemas que integran soluciones de software sincronizables a los SGA’s y que pueden darte información en tiempo real del estado, funcionamiento y rendimiento de tu flota, así que valóralo como un must, porque para estar bien preparado ante los retos del futuro, primero tienes que estar conectado.

En definitiva, antes de realizar una inversión en una carretilla elevadora nueva, se deben tener en cuenta muchos elementos, así como realizar un análisis previo. En algunos casos este análisis será sencillo, mientras que en otros se deberá recurrir a un proveedor de equipos de manutención para que te ayuden a llevarlo a cabo.

No lo olvides, la correcta elección de la carretilla elevadora hará que alcances la máxima productividad a bajos costes.