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¿Carretilla usada o reacondicionada?

Diferencias para escoger lo que mejor se ajusta a tus necesidades

A la hora de equipar un almacén con maquinaria intralogística, existen numerosas opciones. Desde la compra o el alquiler, pasando por las máquinas nuevas o de segunda mano hasta la opción más particular, adquirir una carretilla usada o reacondicionada.

Todo dependerá del proyecto intralogístico que tengas en mente abordar, de tus capacidades y recursos y del ROI que puedas obtener, según tu volumen de actividad, de dicha inversión.

Pero cuando el debate está en la compra o alquiler de una carretilla que no es nueva, debes tener en cuenta que no es lo mismo una carretilla usada, que una reacondicionada para su uso.

Diferencias entre carretillas usadas y reacondicionadas

Hoy traemos algunas de las diferencias básicas que debes conocer antes de decantarte por cualquiera de las dos opciones.

La principal diferencia entre una carretilla usada y una reacondicionada es el proceso de revisión y mantenimiento al que estas máquinas están sometidas. Mientras que las carretillas usadas, antes de su venta, son revisadas por técnicos especialistas para asegurar su correcta operatividad – es decir, los elementos internos de la máquina como motor, gases de escape, batería, etc. - , las carretillas reacondicionadas son sometidas a un proceso más exhaustivo: normalmente son seleccionadas de flotas de máquinas de las marcas tras la revisión de su historial, tanto de horas como de mantenimiento y reparaciones. De esta forma se escogen las mejoras máquinas para el proceso.

Una vez hecha esta selección, se somete a la máquina a un proceso minucioso por personal técnico especializado que revisa tanto el interior como el exterior de la máquina y reemplazando las piezas que así se requieran por piezas nuevas originales. Esto dependerá en gran medida de quién realice el proceso de reacondicionamiento: si una casa oficial o un taller multimarca.

Existen varios grados de reacondicionamiento de maquinaria. Cada marca ofrece diferentes tipos de reacondicionamiento y, consecuentemente, diferentes tipos de garantías. Te aconsejamos informarte siempre bien de qué consiste exactamente el proceso de reacondicionamiento al que ha sido sometida una máquina y qué garantías te ofrecen. Podríamos entrar en detalle sobre este proceso de reacondicionamiento de carretillas, sin embargo, no existe un criterio común a todas las marcas aunque sí se comienzan a ver algunas regulaciones a nivel europeo.

En el caso de adquirir o alquilar una carretilla reacondicionada por la propia marca, puedes contar con un servicio técnico igual que si se tratase de una nueva y obtienes una garantía que emana directamente de la casa oficial.

Por otro lado, una carretilla usada puede ser adquirida en diversos distribuidores independientemente de si son oficiales de la marca en la que estás interesado o en espacios multimarca.

Ese aspecto ya determina sustancialmente, no solo la experiencia de compra, sino también el servicio posventa, el técnico y todo lo relacionado con mantenimientos y garantías, puesto que pueden ser de una calidad inferior.

Asimismo, una carretilla usada o de segunda mano, aunque pasa por una revisión general para su venta o alquiler, no está examinada tan al detalle como una reaondicionada, por lo que no tendrás la misma garantía de funcionamiento.

Otra premisa a valorar es la personalización de la máquina. Que tengas entre manos una carretilla que no es nueva al 100%, no implica que no puedas adaptarla a tu operativa.

Es decir, cuando la carretilla es reacondicionada, esta opción sí está a tu alcance, pero en el caso de las usadas, la ventaja será el precio y no la disposición y personalización de la misma.

El número de horas y el tipo de aplicación para el que la vas a utilizar también determinan tu elección. Si vas a utilizarla pocas horas o estás empezando tu actividad, una carretilla usada puede ser suficiente y no te va a suponer un desembolso económico tan grande, pero a medida que tu empresa vaya creciendo y el tiempo de utilización de la carretilla con ella, la opción de la reacondicionada será un punto intermedio entre la usada y la adquisición de una nueva que puede permitirte disponer de las prestaciones de una carretilla nueva a un precio más económico.

Finalmente, hay que destacar que en muchas ocasiones una carretilla reacondicionada será también una alternativa importante a tener en cuenta para poder acceder a un equipo de mayores prestaciones de una marca líder por un importe similar e incluso inferior al de una carretilla nueva más económica.

En definitiva, una carretilla usada puede ser tan funcional como una reacondicionada, pero los estándares de calidad, garantía, servicio técnico, mantenimiento y mejora, son sustancialmente diferentes.

Esto convierte a las carretillas elevadoras usadas reacondicionadas, en una opción muy viable para pequeñas empresas, compañías con menores recursos pero importantes necesidades o para picos de trabajo en los que es necesario contar, puntualmente, con una flota de mayor tamaño sin comprometer la eficiencia del almacén.