Una Fuente de Energía

Nueva serie 386 de carretillas eléctricas Linde, con capacidad de carga de 1,2 a 2 toneladas
Hasta ahora, era impensable que una carretilla eléctrica pudiera ganarle terreno en el área de prestaciones a las carretillas diésel. Pero con la nueva serie 386 desarrollada por Linde esto es una realidad, afirma el Director Gerente de Linde Material Handling Ibérica, Paul-Friedrich Drumm.

Con el objetivo de alcanzar una mayor potencia con un menor consumo de energía, los ingenieros de I+D de Linde desarrollaron un concepto de vehículo completamente nuevo. Estos vehículos han sido remodelados en un 80% de su totalidad.
De las particularidades más notorias, cabe destacar el sistema de gestión de energía con un indicador de descarga de batería muy exacto, un cargador incorporado y nada menos que cinco opciones para el cambio de batería. Otra obra maestra de ingeniería se manifiesta en forma del eje motor encapsulado, libre de mantenimiento, que integra todos los elementos más importantes como son los componentes de potencia, motores de traslación y motores de elevación. Linde promete a los usuarios hasta un 20 por ciento de ahorro de energía frente al modelo anterior.
A esto se suman los nuevos elementos constructivos que ya habían causado sensación en las carretillas diésel de la serie 39X: Marco protector -chasis autoportante- con cilindros de inclinación montados en la parte superior, el aislamiento del eje frente a golpes e impactos, o el confortable y espacioso puesto de conducción con control intuitivo de las funciones del mástil (Linde Load Control). Otra novedad es el Linde Driver Assistant, sistema que reduce proporcionalmente la velocidad de marcha en curvas.
Asimismo, Linde ha aumentado las versiones de esta nueva serie, disponiendo en estos momentos de 15 diferentes modelos de carretillas eléctricas, con lo que se ofrece al cliente un vehículo adaptado perfectamente a las diferentes aplicaciones, ya sea para trabajos ligeros y esporádicos en interiores, como para el empleo en varios turnos bajo condiciones extremas de carga. Además de las cinco diferentes capacidades de carga, los clientes pueden escoger entre distintas capacidades de batería, entre vehículos altos o bajos, diversas variantes de potencia, así como entre el eje central (3 ruedas) y el eje combi (4 ruedas). En función de sus necesidades, cada cliente obtiene la combinación de vehículo que realmente necesita.

La suma de todas estas innovaciones tecnológicas repercute en el rendimiento de los vehículos, lo que se pone de manifiesto, por ejemplo, en la velocidad máxima de 20 km/h que alcanzan los modelos de cuatro ruedas, la cual resulta muy elevada. A esto hay que añadir un aumento de un 20 por ciento en las velocidades de elevación. Actualmente, en el mercado, ningún otro vehículo de esta clase alcanza un rendimiento de trasbordo equiparable, destaca Harald Wozniak, Director de Marketing Internacional de Linde Material Handling, Alemania.
Una Fuente de Energía
El desarrollo de la serie 386 tuvo como principales objetivos lograr el mínimo consumo de energía, obtener un óptimo aprovechamiento, así como conseguir una recarga y reposición de la batería de forma rápida y fácil. Estos objetivos han sido alcanzados, en primer lugar, con un indicador de carga de batería de gran exactitud. A través de una pantalla grande, ubicada directamente en el puesto de trabajo, el conductor puede obtener información de la situación de la batería y cuánto tiempo puede seguir trabajando todavía con la carretilla. La medición exacta del estado de carga se consigue técnicamente con un método de medición patentado, donde un sistema de sensores adecuado registra e interpreta los parámetros, tanto de tensión como de corriente.
El conocimiento exacto de la batería no sólo permite aprovechar las reservas energéticas de forma óptima, sino que también prolonga la vida útil de la batería y, en consecuencia, reduce los gastos de mantenimiento. Si se desea registrar el ciclo de vida de la batería en su totalidad, puede solicitarse como opción el sistema de gestión de datos de batería. La batería queda protegida de las descargas profundas a través de un circuito electrónico que, a partir de una capacidad restante inferior a un 20 por ciento, limita determinadas funciones de la carretilla, por ejemplo, la velocidad de traslación.
Único en Europa: el cargador incorporado
Otra parte integrante del sistema de gestión de energía es el cargador incorporado, hasta ahora único en el mercado europeo. Este equipamiento especial está integrado en el contrapeso y adaptado exactamente a la batería empleada en el vehículo. Un sensor de temperatura se ocupa de que la carga de la batería se realice de forma cuidadosa, lo que repercute positivamente en la vida útil de la misma.

Gracias al elevado grado de eficacia de la tecnología de alta frecuencia, el proceso de carga de la batería no sólo se efectúa de forma rápida, sino que también aporta considerables ahorros energéticos. Otra ventaja más de este cargador de alta frecuencia es la flexibilidad que éste proporciona. De esta manera, y gracias al sistema de agitación del electrolito, el carretillero puede realizar cargas completas o intermedias en cualquier momento a través de una toma de corriente. A la ventaja de no depender de las estaciones de carga fijas, se suma el beneficio de que los errores de manejo por escoger un cargador equivocado o inadecuado quedan completamente excluidos.


Los clientes que, debido a las características de sus aplicaciones, requieren un cambio de la batería, pueden beneficiarse de una gran diversidad de posibilidades para cambiarla lateralmente de forma rápida y fácil, abriendo sólo la robusta puerta del compartimiento de ésta: a través de una mesa de rodillos montada debajo de la batería, una transpaleta o con ayuda de otra carretilla con un protector de horquillas o un dispositivo de suspensión, o bien, mediante un gancho en C fijado en una grúa para levantar la batería y extraerla lateralmente hacia arriba.
Rápido y economizador: el sistema de propulsión compacto
En materia de tecnología de propulsión, Linde apuesta por un sistema compacto con dos motores trifásicos individuales, libres de mantenimiento. Aparte de los motores de traslación, también se encuentran integrados en el eje los motores de elevación y los componentes de potencia de la unidad de control de la carretilla. La ventaja: Las líneas de alimentación más cortas reducen las pérdidas energéticas y aportan una excelente compatibilidad electromagnética. Para poder ofrecer máximos rendimientos en las operaciones de traslación y elevación a altas temperaturas ambientales, el eje dispone de un innovador sistema de refrigeración con un total de cuatro motores de refrigeración que operan sobre demanda y previenen de forma segura las reducciones de potencia.

Puesto que todo uso de sistemas electrónicos entraña fuentes de error, Linde apuesta por sistemas redundantes, también en la nueva carretilla eléctrica. Todos los componentes electrónicos relevantes a nivel de seguridad son dobles en su ejecución; las correspondientes señales eléctricas son transmitidas por duplicado. Para ello, los microprocesadores se controlan mutuamente entre sí.
Construcción robusta del vehículo
Al igual que en las carretillas diésel de la serie 39X, en las nuevas carretillas eléctricas, el tejadillo protector y el chasis forman una unidad altamente estable: Marco protector chasis autoportante, y los cilindros de inclinación están montados en la parte superior del tejadillo protector. La mayor estabilidad del mástil que así se consigue, permite unos perfiles de mástil más esbeltos, una mejor visibilidad para el conductor, así como más seguridad a la hora de realizar las tareas de apilado.

El eje compacto está aislado del chasis a través de un cojinete elástico, libre de mantenimiento, mientras que el mástil de elevación está firmemente unido a la unidad de propulsión. Las fuerzas del mástil no se transmiten al chasis, sino que se desvían a través del eje motor directamente a las ruedas. Asimismo, los ruidos y las vibraciones de los motores y del sistema de propulsión hidráulica tampoco alcanzan al conductor. De esta manera, se consigue un confort para el operario no conocido hasta ahora en las carretillas eléctricas.



Ergonomía optimizada y de probada eficacia:

Mejorar lo bueno: Éste era lema para la concepción del puesto de conducción. Y esto se ha conseguido gracias a un acceso bajo, más espacio libre para la cabeza, una zona más amplia para los pies y una cabina más ancha, igual que a través de los elementos de mando de diseño intuitivo, el asiento confort o las opciones de equipamiento como, por ejemplo, calefacción y radio. En todos los modelos se emplea el control electrónico de mástil Linde Load Control, el cual, a través de palancas de mando de manejo suave y delicado permite gobernar todas las funciones del mástil de forma sensible y con alta precisión.
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